EL DSD (Digital Smile Design : diseño digital de sonrisa, en inglés) es una herramienta de comunicación del dentista con el paciente y con el técnico de laboratorio que permite:

  • – Diseñar una sonrisa con dientes bonitos y funcionales acorde con las características de la boca y cara del paciente.
  • – Hacer dientes provisionales que el paciente puede llevar un tiempo para verse cómo quedará estéticamente con los que lleve definitivos
  • – Adaptarse a la nueva forma de morder y sonreír de forma totalmente reversible y sin desgaste de sus dientes en la mayoría de los casos, o con un desgaste mínimo.
  • – Tener una guía de trabajo por pasos hacia donde dirigir los objetivos del tratamiento.

Todo ello se realiza por ordenador sobre la base de unas fotografías que se toman al paciente, que, tratadas con determinados programas y herramientas informáticas, se van modificando hasta conseguir “virtualmente” los resultados estéticos deseados.

Estos resultados se trasladan a la realidad en tres dimensiones con máquinas de impresión 3D, que se encargan de fabricar los nuevos dientes, fundas o carillas, primero provisionales y después definitivos.

Por último, el laboratorio se encarga de darles el toque artístico final para que los dientes parezcan naturales y emulen lo más posible a la naturaleza. En la clínica dental, el odontólogo los adhiere definitivamente sobre los dientes propios del paciente (o sobre los implantes) y da los retoques finales.